La anemia es un tema común, pero muchas veces subestimado. Ya sea por fatiga constante, palidez o falta de energía, la causa puede estar en un recuento bajo de glóbulos rojos. Te invito a conocer cómo identificar este problema, sus principales causas y las opciones de tratamiento disponibles para recuperar tu bienestar.
¿Cuáles son las causas de la anemia?
La anemia ocurre cuando el número de glóbulos rojos o la cantidad de hemoglobina en la sangre es inferior a lo normal. Esta condición puede deberse a múltiples causas, y comprenderlas es esencial para ofrecer un tratamiento adecuado.
Entre las causas más comunes se encuentran la pérdida de sangre, que puede ser consecuencia de menstruaciones abundantes, úlceras gástricas o hemorragias internas. También puede deberse a una producción insuficiente de glóbulos rojos por deficiencia de hierro, ácido fólico o vitamina B12. En algunos casos, las enfermedades crónicas, como los trastornos renales o la inflamación persistente, pueden interferir en la producción normal de estas células.
Otra causa importante son las enfermedades hereditarias, como la anemia falciforme o la talasemia, que afectan la forma o la cantidad de glóbulos rojos. Finalmente, ciertos tratamientos médicos, como la quimioterapia, pueden reducir temporalmente su producción.

¿Qué son los glóbulos rojos?
Los glóbulos rojos —también llamados eritrocitos— son células sanguíneas encargadas de transportar oxígeno desde los pulmones hacia todos los tejidos del cuerpo. Contienen una proteína llamada hemoglobina, que se une al oxígeno y le da a la sangre su color rojo característico.
Su función es vital: sin un número adecuado de glóbulos rojos, el cuerpo no recibe el oxígeno necesario para producir energía. Esto puede provocar cansancio, debilidad y dificultad para concentrarse. Por eso, comprender qué son los glóbulos rojos y cómo mantenerlos en niveles óptimos es clave para tu salud.
¿Qué se mide en un recuento de glóbulos rojos?
Un análisis de sangre básico llamado hemograma completo permite medir la cantidad de glóbulos rojos en tu organismo. Además, evalúa otros parámetros como el volumen corpuscular medio (VCM), la concentración de hemoglobina y la distribución de tamaño celular.
Estos datos ayudan al médico a determinar si existe anemia y qué tipo de deficiencia la causa. Por ejemplo, si los glóbulos rojos son más pequeños de lo normal, podría indicar una falta de hierro; si son más grandes, podría deberse a una deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico.
| Parámetro | Qué indica | Valores normales (adultos) |
| Recuento de glóbulos rojos | Cantidad total de eritrocitos | Hombres: 4.7–6.1 millones/µL Mujeres: 4.2–5.4 millones/µL |
| Hemoglobina | Capacidad de transporte de oxígeno | Hombres: 13–17 g/dL Mujeres: 12–15 g/dL |
| Hematocrito | Porcentaje de glóbulos rojos en la sangre | Hombres: 40–50% Mujeres: 36–44% |
¿Cuál es la causa de un recuento bajo de glóbulos rojos?
Un recuento bajo de glóbulos rojos puede deberse a distintos factores. Entre los más frecuentes se encuentran las deficiencias nutricionales, especialmente de hierro, vitamina B12 y folato. Estas sustancias son esenciales para la producción de eritrocitos en la médula ósea.
Además, ciertas enfermedades crónicas o autoinmunes pueden afectar la médula ósea y disminuir la producción de glóbulos rojos. Las infecciones graves, el hipotiroidismo o el uso prolongado de algunos medicamentos también pueden influir negativamente.
¿Cuáles son las complicaciones de recuento bajo de células sanguíneas?
Tener glóbulos rojos bajos puede traer consecuencias serias si no se trata a tiempo. La falta de oxígeno en los tejidos puede provocar daños en órganos vitales como el corazón o el cerebro. Las personas con anemia severa también pueden presentar palpitaciones, dificultad para respirar e incluso desmayos.
En casos crónicos, la fatiga persistente puede afectar la productividad laboral y la calidad de vida. Por eso, la detección temprana es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo.

¿Cómo saber si tienes un bajo recuento de células sanguíneas?
Los síntomas de glóbulos rojos bajos suelen ser sutiles al principio. Sin embargo, el cuerpo da señales claras: cansancio constante, piel pálida, mareos, dolor de cabeza y dificultad para concentrarse. En mujeres, también puede manifestarse con uñas quebradizas o caída del cabello.
El diagnóstico se confirma mediante un análisis de sangre. Si presentas alguno de estos síntomas, es importante acudir al médico y solicitar un hemograma completo. Este estudio simple puede ofrecer mucha información sobre tu estado de salud general.
¿Cómo sobrellevar un bajo recuento de células sanguíneas?
El tratamiento dependerá de la causa del problema. En casos leves, mejorar la alimentación puede ser suficiente. Se recomienda incluir alimentos ricos en hierro como carnes rojas, lentejas, espinacas y legumbres, así como vitamina C para favorecer la absorción del hierro.
También es importante descansar adecuadamente y evitar el exceso de esfuerzo físico hasta recuperar los niveles normales. En casos más graves, puede requerirse suplementación o tratamientos médicos más específicos, siempre bajo supervisión de un especialista.

Tratamiento para la anemia en nuestra clínica, consulta con nuestros especialistas
En nuestra clínica realizamos una evaluación integral para identificar la causa específica de los glóbulos rojos bajos y diseñar un tratamiento personalizado. Utilizamos análisis avanzados, terapia nutricional, medicamentos específicos y, cuando es necesario, transfusiones sanguíneas.
Nuestro objetivo es no solo corregir los valores en los exámenes, sino también mejorar tu bienestar y energía diaria. Si presentas síntomas de anemia, no los ignores. Agenda una consulta y recibe orientación profesional de un equipo especializado en hematología.
Preguntas frecuentes sobre los glóbulos rojos bajos
¿Qué son los glóbulos rojos y cuál es su función principal?
Son las células encargadas de transportar oxígeno desde los pulmones hacia todo el cuerpo mediante la hemoglobina.
¿Qué causa que bajen los glóbulos rojos?
Las deficiencias nutricionales, las pérdidas de sangre o enfermedades crónicas pueden disminuir su producción.
¿Cuáles son los síntomas más comunes de glóbulos rojos bajos?
Fatiga, palidez, debilidad, mareos y dificultad para respirar son señales frecuentes.
¿Cómo se puede aumentar el número de glóbulos rojos naturalmente?
A través de una dieta rica en hierro, vitamina B12 y ácido fólico, y evitando hábitos que reduzcan su absorción.
¿Cuándo debo consultar al médico por glóbulos rojos bajos?
Si sientes cansancio constante o notas palidez, lo ideal es realizar un hemograma para descartar anemia.